El maltrato físico, psicológico o por negligencia, deja huellas que van a afectar su desarrollo y su futuro.


Lo primero:
escuchar al niño

 



 

Por inteligentes y despiertos que sean, los niños son vulnerables y es nuestra responsabilidad como adultos cuidarlos. ¡Y no solo a nuestros propios niños!, sino a todos los que tenemos alrededor. El maltrato físico, psicológico o por negligencia, deja huellas que van a afectar su desarrollo y su futuro, pero si todos estamos alerta, ¡Juntos podemos protegerlos!

¿Cómo detectar que un niño está siendo maltratado?

Estando alerta a cualquier cambio en su personalidad: si se vuelve retraído, antipático, temeroso con la gente, si está triste permanentemente o irascible, si deja de comer, hay que averiguar qué es lo que está pasando.

Estando atentos a cualquier herida o golpe que presente: ¿cómo se lo hizo?, ¿hay una persona involucrada?

Escuchándolos y creyéndoles: los niños nos deben tener confianza y saber que pueden decir lo que sienten y vivir sin miedo.

Estando pendientes de su apariencia: un niño sucio, mal alimentado, descuidado, muchas veces es un niño que sufre de maltrato.

¿Qué hacer si se sospecha que está sufriendo abuso de cualquier tipo?

Lo primero: escuchar al niño

Denunciar el maltrato a:

Comisarías de familia

Inspecciones de policía

Personerías Municipales

Fiscalía

Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – 018000 91 80 80

CAVIF: Centro de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar

CAIVAS: Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual

¿Crees que es un fenómeno lejano?

Es grave y está cerca. En 2014: